Qué se entrega de verdad cuando instalamos Platillo en un restaurante.
Esta página está reservada a la instalación. Aquí se explica qué equipo se deja montado, cómo se plantea el leasing del hardware, qué pasa si una pieza falla y cómo resolvemos la impresión para tickets, comandas y etiquetas.
Una instalación profesional no es solo “poner el programa”.
La idea es que el restaurante reciba una base seria, fácil de mantener y con continuidad real. Por eso la parte física también se explica con claridad y no queda perdida en una nota pequeña.
Raspberry Pi 5 en formato leasing
El equipo central se plantea como servicio gestionado, no como una compra técnica que el cliente tenga que resolver por su cuenta.
Disco SSD también en leasing
El disco donde vive el sistema forma parte de la misma lógica de cesión de uso para mantener el conjunto controlado y estable.
Incidencias y cambio de piezas
Dentro de la suscripción se cubren incidencias normales del equipo y sustituciones necesarias para mantener la instalación operativa.
Puesta en marcha ya preparada
No se entrega una caja: se deja el sistema orientado a trabajar con impresoras, pruebas y circuito real del restaurante.
No todos los restaurantes necesitan la misma solución de impresión.
Aquí la clave es no obligar a comprar hardware de más cuando ya hay una base aprovechable, pero tampoco dejar un punto crítico sin resolver cuando hace falta una instalación estándar.
Si el local ya tiene impresoras en propiedad, primero se revisa compatibilidad.
Si las impresoras encajan con la instalación, se pueden integrar sin coste adicional de incorporación al sistema.
- Se revisan modelos, conexión y uso real dentro del restaurante.
- Si son compatibles, se aprovechan en lugar de forzar una compra nueva.
- La instalación queda más ligera y el cliente conserva hardware útil.
Si no hay impresora compatible, se instala una Epson TM90.
La TM90 cubre el flujo normal de tickets, comandas cuando la forma de trabajar lo exige y etiquetas adhesivas para trazabilidad.
- Ticket de sala para el cobro y la operativa diaria.
- Comandas impresas si el restaurante trabaja así en cocina o barra.
- Etiquetas en pegatina para elaboraciones y control interno.
Cuando el restaurante prepara elaboraciones, la impresora también entra en trazabilidad.
La misma instalación puede servir para sacar etiquetas con producto, lotes usados, conservación y caducidad.
- Sirve para cocina de producción, mise en place y obrador interno.
- El equipo no cambia de herramienta para etiquetar.
- La operativa queda más compacta y más fácil de mantener.
La instalación está pensada para que el restaurante no se quede solo con el hardware.
La Raspberry Pi 5 y el SSD se plantean como parte de un servicio continuo, no como una venta técnica aislada.
La suscripción contempla incidencias del equipo y cambios de piezas necesarios para mantener la operativa del local.
El restaurante entiende qué recibe, qué reutiliza y qué solución de impresión se va a montar desde el principio.
Si quieres valorar qué equipo encaja en tu local, lo razonable es revisar tu caso concreto.
Hay restaurantes que pueden aprovechar impresoras en propiedad y otros que necesitan una base más estándar. La siguiente conversación útil es revisar la instalación real del local y dejar preparada una demo.